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La traducción de Baby Blue Eyes es bebé de ojos azules. El nombre ya señala hacia la relación de esta esencia con la más temprana edad. Dicen Kaminski y Katz que “…trata las heridas que hayamos sufrido en la infancia en relación con el padre. Estas heridas… con frecuencia nos llevan a desarrollar una actitud cínica de desconfianza ante la vida”.
Así es, hablamos de la dolorosa experiencia de un padre desaparecido, muerto, de cuerpo presente pero ausente, incompetente, tóxico, abusador, o agresivo. Un padre que ha perdido su lugar de padre, dejando una herida abierta que resuma desazón, hostilidad, amargura y rebeldía.
"Para la dureza del alma", agregan sus elaboradores. Sí, dureza de corazón, un corazón defendido, resentido, siempre cerrado por el miedo (que no reconoce para no sentir su vulnerabilidad) a que del otro venga algo que lo dañe o le reste, miedo que para no experimentarse es evitado y transformado en hostilidad. Y resaltan, además, que es para "el sentimiento de falta de fe..." en el Padre, en el Señor. Sí, la fe en Dios comienza a construirse en el marco de la relación con las figuras parentales.
¿Cómo es posible que no me quiera? Así acaba este fragmento del video que os dejo a continuación: breve y conmovedor. Susana Veilati.
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Esta esencia permite expresar “Te amo aun sabiendo que no me vas a dar todo, dijo hace tiempo Eduardo Grecco, en Madrid, por el 2002.
Así es, la Mariposa Lily es para renunciar a lo imposible que se imagina como posible: que alguien, alguna vez, me de todo lo que necesito, comenzando por mi madre.
Todos padecemos, en menor o mayor medida, de esta ansia de mucho más. Ello condiciona el estilo de aproximación, la demanda de amor, la capacidad de sentirse a gusto y de quedarse con lo recibido para concebir el mundo como un sitio menos árido, más acogedor. Esta esencia procura una saludable independencia que nos aleja de interpretar al otro como una fuente que suministra paliativos para la propia necesidad siempre insatisfecha. Suavemente las relaciones van pasando de la exigencia a la tierna aceptación de lo que sí hay.
Si Mariposa Lily es para la lúcida percatación de que mamá (y el otro, más adelante) se interesa por diferentes cosas, personas y vocaciones que sólo aquella de ser Mi mamá que me mira solo a mí, entonces, floralmente hablando, un Mariposa Lily positivo es quien puede estar con su mamá dándose cuenta de que está con una mujer. Mamá, además de mi madre, es una mujer diferente a “mi mamá”. Mujer que tiene amigos, que se equivoca, se enamora y hace el amor, que a veces siente placer o no lo siente, que tiene mal humor, que está enferma o goza de salud, que me da lo que necesito pero no siempre, y nunca todo. Es justamente esta resignación “No soy todo para mamá” lo que interesa construir para desistir del intento de serlo todo para alguien, o de que alguien sea todo para uno, caso contrario el consultante quedará -imaginaria o concretamente- sujeto a la madre como fuente de suministro, esperando aun recibir de ella o de algún otro sobre el que deposite su afecto, eso que nadie puede dar: todo y siempre.
Escuchando en su madre a la mujer, es que ese hombre hijo de su mamá podrá pasar (amar, vincularse positivamente) a otra mujer; mientras que la mujer recorrerá el camino de ser hija de su mamá a ser mujer y madre.
Quien ha suministrado o bebido esta esencia por un tiempo, seguramente ha observado la suavización y templanza del discurso que se opera en el consultante cuando hace referencia a la madre. Al fin narra la historia con ella de otro modo, aparece el agradecimiento que es desapego. Justo por eso os dejo con esta hermosa canción compuesta por un viejo amigo: Peteco Carabajal. La dedico a mi madre, Martha Santa Cruz.
Susana Veilati.
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Cómo pájaros en el aire
Letra y música: Peteco Carabajal Interpretada por Mercedes Sosa
Las manos de mi madre
parecen pájaros en el aire, historias de cocina entre sus alas heridas de hambre.
Las manos de mi madre saben que ocurre por las mañanas cuando amasa la vida hornos de barro pan de esperanza.
Las manos de mi madre llegan al patio desde temprano, todo se vuelve fiesta cuando ellas vuelan junto a otros pájaros.
Junto a los pájaros que aman la vida y la construyen con el trabajo.
Arde la leña, harina y barro lo cotidiano se vuelve mágico.
Las manos de mi madre me representan un cielo abierto y un recuerdo añorado: trapos calientes en los inviernos.
Ellas se brindan cálidas nobles, sinceras, limpias de todo
¿Cómo serán las manos del que las mueve gracias al odio?